HAY UN LUGAR EN EL LAGO….

                                                   Isla Taquiri

Ubicado a 3,900 metros sobre el nivel del mar y con una extensión de más de 8,300 Km., se encuentra el sagrado Lago Titicaca. Cuna de la civilización Andina y lugar donde emergieron las culturas Tiwanacota, Aymara e Incaica, es un lugar cuyos monumentos y centros ceremoniales, pueden ser admirados en sus poblados e islas de su entorno.

Taquiri es una pequeña isla ubicada frente a las costas del poblado de Huatajata, en el lago menor o Wiñay Marka y por su pequeña extensión pasa casi desapercibida en los mapas y libros de Geografía. Esta isla en un tercio de su extensión, perteneció a mis abuelos paternos y de allí es que yo pasaba mis vacaciones de colegio junto a mis hermanas y primos en aquél paradisíaco lugar.

Hay un lugar en el lago:

– Donde yo pasé los mejores días de mi niñez, en aquella isla donde podía desbordar mi imaginación y jugar a los piratas ya sea sentado en alguna embarcación abandonada o en la corteza de un gran eucalipto que mi imaginación convertía en el barco mejor equipado de los mares. 

300px-Barco_de_totora_titicaca

– Donde aprendí a conocer y valorar a la cultura Aymara y respetar a sus pobladores.

– Donde aprendí a conocer a la Naturaleza y sus secretos que me comentaban los indígenas del lugar.

– Donde aprendí que los animales no son solo para comerlos sino para cuidarlos y darles cariño.

– Donde al influjo de mis lecturas de libros de Julio Verne y Emilio Salgari desarrollé mi imaginación y viví mis propias aventuras en aquellos bellos parajes.

– Donde aprendí a caminar en las largas excursiones que hacíamos con mi padre alrededor de la isla.

– Donde aprendí a mirar y hacer lectura de los cambios climáticos que se iban a desarrollar, al escuchar la sabiduría que sobre este tema tienen sus pobladores.

– Donde supe que al lago hay que quererlo y respetarlo cuando en las travesías lacustres que hacíamos veía como se formaban tormentas y grandes olas en él.

– Donde conocí que hay plantas buenas y malas y que hay que saber reconocerlas.

– Donde supe que no se necesitaba de juguetes costosos para ser feliz, sino solo estar en contacto con la naturaleza.

– Donde en las noches de tormenta viví el miedo, al sentir durante las tormentas, los rayos que caían a pocos metros de nuestra vivienda.

Hay un lugar en el lago….donde sueño regresar y morir en paz….algún día.

Anuncios

Acerca de javendano77

Chukuta, bolivarista, librepensador, amante de la cultura y de la música.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s