A dos voces

Violeta Parra3

Habían crecido juntas, la guitarra y Violeta Parra.

Cuando una llamaba, la otra venía.

La guitarra y ella se reían, se lloraban, se preguntaban, se creían.

La guitarra tenía un agujero en el pecho.
Ella, también.

En el día del 5 de Febrero de 1967, la guitarra llamó y Violeta no vino.

Nunca más vino.

Tomado del libro “Los Hijos de los días” de Eduardo Galeano.

Publicado por JEAC.

Anuncios

Acerca de javendano77

Chukuta, bolivarista, librepensador, amante de la cultura y de la música.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s