Historia de la danza de la Diablada

La Diablada es la danza que identifica al Carnaval de Oruro, Obra Maestra del patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad y por consiguiente se constituye en un ícono de Bolivia en el contexto cultural y por tanto una de las más plagiadas, principalmente en Chile y Perú.
La Diablada es la danza que se remonta, de acuerdo a algunos estudiosos, a la época de la Colonia, mientras que otros señalan que la Diablada surgió en la etapa precolombina y afirman que la danza se bailaba en honor al Dios protector de los Urus: “Wari” o “Waricato”, deidad sagrada, configurada en la vicuña.
En la época de la cosecha (Febrero) se practicaba este baile en las comarcas de los Urus, su territorio abarcaba el Altiplano central de Oruro, el norte de Chile, el sur del Perú, parte de los valles de Cochabamba y Potosí. En el momento que los Aymaras establecen presencia en Oruro, estos se van aislando de las demás comunidades y el desarrollo de la cultura se consolida.
A la llegada de los españoles y a partir de laño 1.500, las danzas satanizadas por los españoles se convierten en danzas negativas a la religión católica, porque no coincidía con sus principios.
Entonces se destruyeron templos sagrados, deidades y elementos que eran adorados por los originarios. Sin embargo y pese al avasallamiento de los españoles la danza al dios “Waricato” sobrevive.
Se sostiene que los mineros fueron los primeros en disfrazarse de diablos, pero en aquella época los que trabajaban en las minas, eran los Urus, con la explotación de la plata en las minas de Aldana. Los Urus fueron los herederos de todo el proceso de la Diablada y cuando los españoles llegan a nuestro territorio, traen sus propias costumbres, como la fiesta de “Corpus Cristi”, la “Semana Santa”, “Todos Santos” y las “Carnestolendas”.
En el caso de Oruro, los españoles fueron condescendientes y permitieron desarrollar acciones propias de sus costumbres. Es por esa tolerancia que dio la religión católica en esa época colonial que los Urus desarrollaron sus antiguas costumbres, como la practica del Dios “Waricato”, porque ya no era el dios protector, sino el Dios del mal y llegaban hasta el altar de la Virgen, serpenteando sus pecados debido al proceso de evangelización.
Después de 1.781 el Socavón se convierte en un refugio ocasional de bandoleros, por lo que la población de 80,000 habitantes, se reduce a 5,000 habitantes. Muchos lugares quedan en el abandono, especialmente templos como la “Ermita del Socavón”, que tenía la imagen de San Miguel y de la Virgen. Entonces aparecen las leyendas del Chiru Chiru y el Nina Nina y se reconoce una fe especial a la Virgen de La Candelaria, cuya imagen es anterior a la fundación de Oruro (1.781). La pintura de la Virgen de La Candelaria tiene características del período Bárroco.
Desde 1.781 muchos autores románticos señalan que los mineros decidieron vestirse de diablos y por tal motivo constituyen una danza en honor a la Virgen, cuyo hecho fue simplemente una formalidad. A partir de 1.904, se fundó la primera comparsa de diablos, cuyos iniciadores fueron los mañazos, quienes, a través de su gremio organizaron una gran fiesta que hoy es conocida como el Carnaval de Oruro.

Tomado de la web.

Publicado por JEAC.


Acerca de javendano77

Chukuta, bolivarista, librepensador, amante de la cultura y de la música.
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